Por una agencia de noticias independiente

Por una agencia de noticias independiente

El director de El Hurón participó el pasado fin de semana en Amauta, la Feria del Libro Independiente de Corvera (Asturias). Atlántica XXII, revista asturiana de información y pensamiento, informa del acto en su último número en los siguientes términos:

Apostar por una agencia de noticias independiente que dé cobertura a todos los medios emergentes y críticos,  alejada de las agencias del sistema. Esta es la idea que lanzó ayer Iñaki Errazkin, periodista y director de la publicación digital El Hurón, en el marco de Amauta, la Feria del libro independiente de Corvera (Asturias). En el debate sobre ‘Medios de comunicación emergentes’, moderado por Diego Díaz, de la edición asturiana de Diagonal, y en el que también participó la periodista de ATLÁNTICA XXII Elena Plaza, la idea fue presentada como “una posible solución para evitar la contaminación sistémica a la que todos los medios están sometidos”. Al mismo tiempo criticó la estigmatización con el empleo del calificativo de “alternativos” a los medios emergentes, cuando “son medios de comunicación como los demás; y nosotros entramos también en ese juego aceptando esa etiqueta”.

El surgimiento de estos ‘nuevos medios’, que ya en los años setenta comenzaron a aparecer, tiene una relación directa con el hecho de que la gente “se esté desasnando” y que ya no cuele que “los medios del sistema pasen poralternativos cuando detrás de ellos hay un empresario, una empresa, y los periodistas que trabajan en ellos no ejercen de periodistas, sino que estánapesebrados”.

Por su parte Plaza reivindicó la función social del periodismo, ese papel de “perro guardián en el que se denuncie lo que realmente está pasando, que es lo que la sociedad quiere saber, en lugar de dar cabida a notas de prensa que ensalzan las campañas llevadas a cabo desde el Gobierno. Y eso lo vemos en ATLÁNTICA XXII, sacando a la luz temas escabrosos que no tienen repercusión en el resto de medios, como pasó en un principio con el Caso Villa”.

Si la gran mayoría de estos medios emergentes están ligados a ideologías de izquierdas, activistas políticos, sociales y culturales, también es preciso llevar a cabo “una militancia periodística, de reivindicación de la profesión”, señaló Plaza, mientras que Errazkin señalaba la existencia de “comisarios políticos o político-económicos del Consejo de Administración de las empresas que sostienen a los medios de comunicación”, en relación a determinadas figuras de la jerarquía dentro de una redacción.  Y aquí es donde choca “la libertad de prensa con la libertad de empresa y entran en juego otros factores como la propia autocensura del periodista para mantener esa sintonía con el medio en el que trabaja”, señaló la redactora asturiana.

Tanto Errazkin como Díaz destacaron la pérdida de credibilidad de medios que en un principio se vendieron como independientes. En el caso de El País, el periodista vasco lo calificó de “gran estafa, es como el excipiente de una medicina que hace que le cambie el sabor, pero sigue siendo la misma medicina”.